Este parque de atracciones cierra cuando menos te lo esperas. Lo que sí he aprendido es que contaminar el presente con el 'yo pasado' es un lujo que no me puedo permitir.
El tiempo es el único recurso que no se recupera. Puedes ganar más dinero. Puedes recuperar la salud. Puedes reparar relaciones. Pero los minutos que pasan, pasan. Y lo que no viviste en ellos, no lo viviste.
La urgencia sin prisa
Honrar el tiempo no significa vivir con prisa. Significa vivir con presencia. Estar en lo que estás. Con la persona que tienes delante. Con la tarea que tienes entre manos. Sin que la mente esté ya en el siguiente punto del día.
La prisa dispersa. La presencia concentra. Y en la concentración está la calidad de la experiencia. No en cuánto haces, sino en cómo estás mientras lo haces.
Una pregunta para hoy
¿Estás viviendo tu vida o estás administrándola? Hay una diferencia enorme entre las dos cosas. Administrar es necesario. Vivir es imprescindible. No las confundas.